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Es uno de los destinos más codiciados por los turistas extranjeros, quienes valoran no solo el paradisíaco entorno natural de las Islas Baleares sino también la calidad de sus servicios, su gastronomía y la oferta cultural de este rincón del Mediterráneo. Prueba de ello es que el año pasado recibió casi 14 millones de visitantes de otros países, aumentando el gasto turístico alrededor de un 12%. Un crecimiento al que está contribuyendo un nuevo sector en alza que está atrayendo cada vez a más usuarios: el turismo de salud.

La profesionalidad y eficiencia del colectivo sanitario en esta comunidad, además de la calidad de los centros, están siendo fundamentales para que Baleares se esté posicionando como destino puntero en turismo de salud. Con más de 65.000 plazas en hoteles de cuatro y cinco estrellas y 35 centros hospitalarios, de diagnóstico y tratamiento tanto públicos como privados, Baleares se ha convertido en un referente en cuanto a destinos turísticos de salud. Prueba de esa apuesta por la sanidad es que el gasto sanitario per cápita en Baleares se ha incrementado un 16,1% entre 2014 y 2016, pasando de 1.765 euros a 2.049. Y en cuanto al sector privado, cuenta con más de 1.300 camas y 57 quirófanos de última generación.

De ahí que la comunidad balear sea percibida como un destino altamente cualificado en turismo de salud, además de seguro y atractivo, con especialidades muy demandadas como la medicina preventiva, la fisioterapia deportiva, la medicina estética, la oftalmología, el área de fertilidad y la odontología, entre otras. Sobre todo en el sector privado, ya que más del 40% de la actividad asistencial que se realiza en Mallorca, Menorca e Ibiza es privada, según datos del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad -IDIS-. Es una de las comunidades autónomas con mayor dotación tecnológica en los hospitales privados.

Atractivos para el turista de salud

Además de todo lo anterior, la oferta de turismo de salud de Islas Baleares se complementa con una buena conectividad aeroportuaria, la disponibilidad de diagnósticos, operaciones y tratamientos sin largas listas de espera, un entorno seguro y el estupendo clima mediterráneo, perfecto para recuperarse y coger fuerzas tras un tratamiento por sus temperaturas templadas durante todo el año.

Un estilo de vida en consonancia con los hábitos saludables gracias a la gastronomía mediterránea y al gusto por los deportes y el ejercicio al aire libre, además de una estupenda atención al público en prácticamente todos los idiomas o servicios personalizados a gusto del consumidor completan una oferta que hace de la estancia en la isla una estupenda opción a la hora de cuidarse y velar por la salud.