Respiratorio

La especialidad de respiratorio trata los órganos del aparato respiratorio y sus afecciones. Los tratamientos respiratorios inciden sobre multitud de dolencias respiratorias como procesos catarrales comunes, en los que se acelera notablemente el período de recuperación y se reduce la sintomatología, gracias al efecto mucolítico y expectorante.

La evolución de otras afecciones más severas como asma, laringitis, rinitis y rinofaringitis, se ve facilitada por la acción antiinflamatoria y bactericida de ciertos tipos de aguas y por el considerable aumento de riego sanguíneo en las zonas tratadas.

Se recomiendan en algunas enfermedades crónicas como laringitis traqueal y catarro nasofaríngeo, y en todas aquellas agrupadas dentro de las EPOC: bronquitis, enfisema y esclerosis pulmonar, ya que mejoran notablemente las lesiones sobreañadidas que producen, las cuales restan calidad de vida al paciente.