Reumatológico

El tratamiento reumatológico trata las dolencias del aparato locomotor y los traumatismos asociados, comprendiendo el sistema óseo, muscular y cartilaginoso.

Los procesos reumáticos inflamatorios y degenerativos son los más propensos a mejorar con este tipo de terapias, en las que los efectos antiinflamatorios de ciertos tipos de aguas son extremadamente apreciados por enfermos de artritis, artrosis, ciática y gota.

Son también reconocidos los efectos calmantes del dolor en enfermedades crónicas como osteoporosis, lumbalgias, hernias discales y otras dolencias vertebrales, debido a su comprobada acción analgésica y al retraso en la evolución de los procesos.

A nivel muscular se actúa en casos de contracturas, tendinitis y especialmente en la rehabilitación post-traumática, ya que el período de recuperación se reduce de forma considerable. En los casos de atrofia muscular se ha demostrado su influencia en la tonificación muscular y un aumento de la motricidad en pacientes con deficiencia.