Trasplante de médula autólogo

DEFINICIÓN:

El trasplante de médula autólogo se realiza a partir de células del propio paciente. Éste se realiza generalmente en las enfermedades neoplásicas cuando no afectan a la médula ósea o cuando se ha conseguido eliminar la enfermedad de la médula ósea. 

DESCRIPCION DE LA INTERVENCIÓN:

 Los progenitores hematopoyéticos se pueden obtener directamente de la médula ósea en quirófano o, más frecuentemente, a partir de la sangre periférica mediante una máquina (máquina de aféresis) que, conectada a una vena, hace circular la sangre a través de un circuito y por centrifugación va separando las células sanguíneas y seleccionando las células que interesa recoger mientras devuelve el resto al paciente.

ANTES DE LA INTERVENCIÓN:

Antes de realizar un trasplante de progenitores hematopoyéticos resulta necesario administrar un tratamiento llamado de acondicionamiento. Generalmente consiste en dosis altas de quimioterapia asociadas o no a radioterapia y que es el necesario para erradicar la enfermedad que se pretende tratar.

DESPUÉS DE LA INTERVENCIÓN:

 Los pacientes que han sido sometidos a trasplante hematopoyético autólogo tienen que permanecer ingresados en condiciones especiales hasta que las células progenitoras infundidas se regeneran y producen células suficientes para sustituir a las que se han destruido por el tratamiento. Este período depende del tipo de trasplante y del tratamiento de acondicionamiento, pero suele durar entre 2 y 4 semanas.

Los pacientes deben permanecen bajo supervisión médica por el equipo de trasplante durante un tiempo variable, que depende de la evolución del paciente, oscila entre 4 – 6 meses.